OBRAS DE LOS PADRES DE LA IGLESIA (837)

El hijo pródigo cuidando cerdos y su retorno junto al padre

Hacia 1371-1372

Biblia

París

Orígenes: Homilías sobre el libro del profeta Ezequiel

Presentación

Después de las Homilías sobre los salmos, dejando de lado las obras de Orígenes que solo poseemos de forma fragmentaria, criterio que hemos seguido desde el inicio de nuestra labor, si respetamos el orden de la Clavis Patrum Graecorum (= CPG) hallamos las siguientes obras:

1432. In Canticum canticorum homiliae ii (latine, interprete Hieronymo). Trad. en: Biblioteca Patrística (= BPa) 51 (2000).

1433. Libri x in Canticum canticorum (latine, interprete Rufino). Trad.: BPa 1 (1986).

1437. In Isaiam homiliae xxxii (latine, interprete Hieronymo). Trad.: BPa 89 (2012).

1438. Homiliae in Ieremiam. Trad.: BPa 72 (2007).

Puesto que estas obras ya están traducidas a nuestra lengua, parece oportuno y conveniente pasar a las Homilías sobre Ezequiel, que, salvo error u omisión, todavía no han sido vertidas al castellano[1].

Las Homilías sobre Ezequiel fueron pronunciadas a continuación de las Homilías sobre Jeremías y sobre Job, probablemente poco después del año 245 en Cesarea de Palestina. Aunque dos de ellas (homilías 1 y 13) podrían haber sido predicadas en Jerusalén.

Las homilías 2-12 son un comentario a Ezequiel capítulos 13-17, mientras que la larguísima homilía 1 explica la visión de Ezequiel (Ez 1,1-13). En tanto que la homilía 13 comenta al príncipe de Tiro (Ez 28,1-19) y al faraón (Ez 29,1-16). La última y más breve, la homilía 14, trata Ezequiel capítulo 44,1-3.

Las 14 homilías se conservan en la traducción latina realizada por Jerónimo en 380/81 en Constantinopla.

El texto se transmite en los manuscritos junto con las traducciones latinas de Jerónimo de las Homilías sobre Isaías y sobre Jeremías[2].

Para la presente traducción hemos consultado las siguientes ediciones:

Wilhelm Adolf Baehrens, Origenes Werke. Achter Band: Homilien zu Samuel I, zum Hohelied und zu den Propheten. Kommentar zum Hohelied in Rufins und Hieronymus’ Übersetzungen, Leipzig, J. C. Hinrichs’sche Buchhandlung, 1925, pp. 318–454 (Die griechischen christlichen Schriftsteller der ernsten drei Jahrhunderte [= GCS] 33). 

Marcel Borret, Origène. Homélies sur Ézéchiel, Paris, Eds. du Cerf, 1989 (Sources Chrétiennes [= SCh] 352).

Roger Pearse / Mischa Hooker, Origen of Alexandria Exegetical works on Ezekiel. The Fourteen Homilies and the Greek fragments of the Homilies, Commentaries and Scholia. Text and translation, Ipswich (Suffolk, Inglaterra), Chieftain Publishing Ltd., 2014 (Ancient texts in translation [=ATT] 2).

Federica Bucchi / Alberto Grappone, Origene. Omelie su Ezechiele, Roma, Città Nuova Editrice, 2016 (Opere di Origene [= OO] 8). 


Prefacio de Jerónimo a las Catorce Homilías sobre Ezequiel de Orígenes[3]

1. Grande, por cierto, amigo mío[4], es el esfuerzo que me pides: que yo haga latino a Orígenes y que también regale a los oídos romanos al hombre que, en opinión de Dídimo el Vidente[5], detrás del Apóstol[6], es el segundo maestro de todas las Iglesias; pero como tú mismo sabes, atormentado por un dolor de ojos que, impaciente, he contraído por la demasiada lectura, y por la escasez de amanuenses, porque la pobreza me ha privado también de esta ayuda, lo que con razón deseas, aunque tan ardientemente lo anhelas, no puedo cumplirlo. Por ello, después de las Catorce Homilías sobre Jeremías, que ya hace tiempo traduje sin un orden determinado, también he dictado, con interrupciones, estas Catorce Homilías sobre Ezequiel, preocupándome mucho de que la peculiaridad lingüística del mencionado varón y la sencillez de su elocución, la única que es provechosa a las Iglesias, las conservara también la traducción, olvidándome del esplendor del arte retórico -ya que queremos que se alaben los contenidos[7], no las palabras-.

2. También te recuerdo que debes saber que las obras de Orígenes referentes a toda la Escritura tienen un triple carácter. Su obra primera son los excerpta, que en griego se llaman skholia [escolios], en los cuales explicó sumariamente y con brevedad aquellas cosas que le parecían oscuras o que tenían algo de dificultad. El segundo es el género homilético, al cual pertenece asimismo la presente traducción. El tercer grupo es el que él mismo tituló tómoi [tomos] y nosotros podemos llamar volumina [volúmenes], obra en la que Orígenes largó a los vientos las velas desplegadas de su inspirado ingenio y, alejándose de la tierra, huyó a alta mar. Sé que tú deseas que yo cambie de lengua todos estos géneros; pero antes he manifestado el motivo de por qué no puedo hacerlo. No obstante, prometo que, si con tu oración Jesús me devuelve la salud, voy a traducir no diré todas, pues decir esto sería temerario, pero sí muchísimas de estas obras, con esta condición que a menudo te he puesto: que yo proporcionaré la voz y tú el amanuense.


[1] En la Clavis Origenis editada por Samuel Fernández y Alfons Fürst (Münster, Aschendorff Verlag, 2024), en Adamantiana, n. 30, pp. 124-128, hallamos toda la información relacionada con la ediciones y traducciones modernas. Agradezco al P. Samuel sus valiosas indicaciones.

[2] Clavis Origenis, pp. 124-125.

[3] Reproduzco, con algunas variantes, la traducción realizada por Virgilio Bejarano y publicada en: San Jerónimo. Obras completas. Edición bilingüe promovida por la Orden de San Jerónimo, vol. II, Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 2002, pp. 518-521 (BAC 624).

[4] Se trata del presbítero Vincencio, compañero de Jerónimo en el círculo ascético de Aquileya (BAC 624, p. 524, nota 11).

[5] Juego de palabras en relación al hecho de que Dídimo era ciego (ATT, p. 5, nota 3).

[6] O, posiblemente, “los Apóstoles”, si se acepta la sugerencia provisional de Baehrens (en su aparato). Cf. ATT p. 5, nota 4.

[7] Lit.: las cosas.